17 octubre 2012

EUROPA-CEPT

"El Quijote". Miguel de Cervantes

Transbordador sobre el Niágara. Leonardo Torres Quevedo



EUROPA-CEPT

Fecha de emisión: 5 mayo 1983

Valor facial: 16 pesetas y 38 pesetas

Dentado: 12 ¾

Impresión: Calcografía

Tirada: 8.000.000

Pliegos: 60

EL QUIJOTE - MIGUEL DE CERVANTES

D. Miguel de Cervantes Saavedra, uno de los más ilustres españoles que la historia registra, nació en Alcalá de Henares el 29 de septiembre de 1547, cuarto entre siete hermanos.

Manco en Lepanto, famoso ya en vida, "regocijo de las musas", Cervantes es escritor, fogoso patriota, cautivo en Argel, desventurado recaudador de alcabalas que sufre injusto encarcelamiento. Pero Cervantes es, sobre todo, enormemente humano, conocedor profundo de la vida y de los hombres.

Su más alta creación, inútil es recordarlo por sabido, es "D. Quijote de la Mancha", cuya frase inicial reproduce el sello, junto el retrato del autor y una alegoría de ¡a obra, la más famosa de la literatura mundial. Profusamente traducida y unánimemente celebrada, nos transmite un tema universal: el eterno contraste entre espíritu y materia, entre el inalcanzable ideal y la prosa cotidiana, dualidad presente siempre, en mayor o menor medida, en cada ser humano.

La obra cervantina, aparte del Quijote, es importante e igualmente famosa. Cervantes, un paradigma como hombre y como escritor, murió el 22 de diciembre de 1616. Tres días antes ha dedicado el "Persiles..." al conde de Lemos. En esas líneas dice...

"Puesto ya el pie en el estribo con las ansias de la muerte..."
 
 

TRANSBORDADOR SOBRE EL NIÁGARA - L. TORRES QUEVEDO

La Conferencia Europea de Correos y Telecomunicaciones decidió que, en 1983, los sellos "Europa" estén destinados a exaltar las grandes obras del ingenio humano, Y España ha elegido el "Quijote", del que acabamos de hablar, y el transbordador sobre el Niágara (EE.UU.) obra de Leonardo Torres Quevedo, ingeniero español nacido en Santander en 1852.

El transbordador sobre el río Niágara presentaba problemas de construcción y seguridad que parecían insolubles, y que Torres Quevedo pudo resolver, instalando sobre el río americano el que todavía se llama "Niágara Spanish Aerocar". Pero la obra de Torres Quevedo no se reduce solamente a! diseño y construcción de este aparato, pues fue autor también de otros, muy importantes en su tiempo. Trabajó en dirigibles, contribuyendo decisivamente a su perfeccionamiento; hizo el primer robot de la historia al construir el "ajedrecista", una máquina que juega al ajedrez y gana siempre a su oponente humano. Y fue el precursor del mando a distancia con el "telekino", un mecanismo que, desde tierra, daba órdenes a un barco, ejecutadas por éste de forma automática. Famosa es asimismo su máquina de calcular, antecedente de las omnipresentes hoy.

Torres Quevedo, verdadero genio en la mecánica y en el automatismo, cuya fama está muy por debajo de su valía, murió en Madrid a finales de 1936.

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